Tanto si es para algún evento informal como si es para una reunión más protocolada, lo primero en lo que vamos a ahondar es en la gama de color y en el momento del día en el que tiene lugar. Lo ideal es que se siga una línea de colores diferente para el día que para la noche, siendo en el día los colores más claros, que dejen pasar mejor la luz a través de las piedras.

Sobretodo irá perfecto si conjunta con los colores predominantes en nuestro outfit o uno de los colores principales en un tono más o menos parecido, mejor si no es totalmente exacto para enriquecer mejor el conjunto, esto funciona sobretodo para la gama de los colores cálidos y de la familia del rojo, naranja, ámbares, amarillos, canelas… aunque también en los azules, combindos con aguamarinas, turquesas, verdes… no recomendado para la gama de los morados, aunque sean en colores claros.

Las joyas que se lleven durante el día deben ser más sencillas: Oro, plata, acero inxidable, en ocasiones con perlas resultan bastante adecuados para estos momentos.

Es un buen momento para utilizar piezas con piedras preciosas y orgánicas: joyería con diamantes, o en su defecto con zirconitas blancas. Si te decantas por las piedras de color la turquesa, el cuarzo, la tanzanita, el citrino, el topacio… son buenas opciones por su tonalidad, también en piedras preciosas: el rubí, la esmeralda o el zafiro pero serán idóneas las que tienen un tono no tan fuerte.

La joyería sin piedras también es otra de las opciones que escoger, desde hace unas temporadas están de moda las piezas sencillas y elegantes, no muy grandes, también muy en boga los diseños con estilos rectos, geométricos que dan un toque informal y desenfadado a la vez que moderno.

Una vez que hemos hablado de los colores de día, es cuando tenemos que fijarnos en el tipo de evento que tenemos, si es más casual o formal. Como en la foto de arriba, para el día a día se pueden llevar varias piezas de joyería en diferentes zonas e ir perfecta. Recomendamos no exceder el número de 5 joyas en total pero como toda regla, la excepción está en las pulseras: es trendy combinar varias pulseras o pulseras de varias vueltas con colgantes… todo un must. Los anillos recomendamos como mucho dos o si es muy grande sólo uno.

Para las reuniones formales es mejor ir sencilla, el dogma de “menos es más” se adecúa a la perfección. No es cómodo ir a una reunión y que se fijen más en qué llevamos puesto que en lo que decimos o que brillemos tanto que no nos tomen en serio… lo mejor son complementos pequeños, finos, sin mucha pedrería y en colores claros, si no llevan piedras serán más sobrios, si las llevan mejor que sean claras sin ser demasiado brillantes o que no sean muchas.

En una celebración de día seguiremos la regla: colores claros, a función del tono del vestido (recordad que lo enriquece más si es de la gama de color pero no exacto del todo, tirando a claro) y el número de joyas puede ser más abundante o con piedras más grandes, pero siempre pasando la luz.

Para la noche podremos usas joyas que llamen más la atención, es el momento de sacar joyas más grandes y con piedras preciosas más espectaculares. Los colores intensos son protagonistas: joyas con brillantes, con rubíes, zafiros y esmeraldas de colores fuertes, siempre a tono del color de tu conjunto escogido. Tanto reuniones informales como eventos de fiesta: la pedrería es la reina.

El equilibrio es también un factor a tener en cuenta, si vamos a llevar un collar grande hemos de completar el conjunto con joyas de tamaño más reducido, si llevamos una pieza muy llamativa el resto han de ser más sencillas. Esperamos que os haya gustado y que os sea de utilidad este artículo en el Magazine de oroHora.com para vuestros Outfits.